Realizada por encargo, esta obra retrata el universo imaginativo y emocional de Mariana a través de una escena fantástica inspirada en sus gustos, recuerdos y personalidad. Ambientada en la playa, uno de sus lugares favoritos, la composición integra elementos significativos de su infancia, así como personajes y objetos que forman parte de su mundo cotidiano. Sus padres y hermanos aparecen representados mediante figuras animales, dando vida a una narrativa simbólica y colorida que busca preservar una etapa única de su vida y celebrar la magia de la infancia.